martes, 6 de enero de 2015

Capitulo 182

Levanto la vista e inmediatamente un flashback se me hace presente en la cabeza al verlos, Gastón con su guitarra, al lado Rochi y del otro lado Lali cantando una de las lindas canciones, nosotros, alrededor de ellos formando una ronda y haciéndole compañía con alguna que otra estrofa. Suspiro y sonrío, todo se siente tan real, bueno, es real, pero es como… raro y lindo. Una felicidad extraña se me presenta en todo mi cuerpo y es la morocha con sus ojos café que está al lado mío y me sonríe divertida, sin entender mucho, para que yo también le sonría, riamos un poquito y la abrace.
No hacen faltas palabras.
Gas al momento que termina la canción vuelve a tocar otra melodía, pero antes de empezar a cantar se dirige a mí.
― Esta canción es para la que tiene el mejor look –dice y levanta una ceja y yo rio- ella tiene un look, tiene un look, ella dibuja mi destino con rouge –canturrea divertido mientras marca el ritmo con su guitarra y nosotros reímos- dale, desfila –me dice y ahora cambia el ritmo- chanana chana, chana –dice y yo me levanto para desfilar y que me aplaudan.
― Jajajaja sos un tarado –le digo divertida y él me sonríe.
― Ahora canta una para el resto de las chicas –dice Lali, con sus brazos cruzados- ¡No vale! –y yo sonrío.
Claro que comenzó a cantar otra canción dedicándoselas al resto de las chicas, la cual, después surgió más y más canciones.
Y acá me encontraba, pasando una noche con mis amigos, los cuales les gustan cantar y divertirse inventando alguna canción.
Noto que Pedro se levanta de esta ronda, para dirigirse dentro de la casa, inconscientemente la “vigilo” con la mirada, y luego vuelvo a donde están mis amigos, pero me inquieta, porque hace rato que se fue y todavía no volvió.
Decido que el resto está en otra para levantarme y excusarme con mi amiga que iba al baño, cuando en realidad es porque tengo la mínima sensación de que me está esperando.
Y como mi suerte cada vez es nula, me lo encuentro a Pedro con su novia en medio de un beso apasionado, y no sé muy bien que hacer.
Correr, correr es una buena opción.
Camino rápido, pero con cuidado, hacia el baño y cierro la puerta.
Un largo suspiro y que frunza el ceño.
No sé muy bien que paso ahí, porque se encuentra su novia en casa de Lali ni porque se cortó tanto como para entrar y quedarse con su novia ¡En casa de su amiga! Tampoco se porque me molesta mucho, o si, pero no quiero hacerme la cabeza, me doy cuenta que ya es tarde porque también me doy cuenta de lo mucho que me molesto y no es para menos ¿no? Me dijo que después de esta cena con amigos (la cual se alargó un poquito) íbamos a ir a casa a tomar un café y hablar, pero… ¡¿Y la novia?!
Tomo aire y lo expulso en intento a calmarme un poco, finjo una sonrisa y salgo como si nada hubiera pasado.
No pasó nada, no pasó nada, no pasó nada.
Mi paso es ligero porque no quiero que me vean, que sepan que los vi. Cuando estoy en el patio me encuentro a él y a su novia parados dándome la espalda.
Huy.
― Hola –digo subiendo el volumen de mi voz para que se den cuenta de que volví. ¡Si, acá estoy!
Sonrei, sonreí, sonreí.
― Hola Pau – su dulzura, su sonrisa y que yo finja una mía- ¿Cómo estás?  
― Todo bien –le digo y ella me sonríe, después de dejar un beso en mi mejilla.
Una mirada a Pedro y que se encuentre tan…incómodamente lindo.
Les sonrío y doy toda la vuelta para sentarme lo más lejos posible. Al lado de Romí y Lali.
― ¿Se quieren unir a la ronda? –pregunta Ro.
― No –dice Pepe- Tengo que llevar a Cami a su casa –todo el mundo asiente. Yo no dejo de sonreír, una sonrisa totalmente fingida.
― Estaba cerquita de acá así que aproveche para que me lleve a casa –dice Camila y después deja un beso en la mejilla de su novio. Él le sonríe.
En cuestión de segundos, los dos se encuentran despidiéndose y es Lali, la dueña de la casa, quien los acompaña hasta la puerta.
Un suspiro enorme se me escapa, a lo que el resto de mis amigos ríen divertidos.
― ¡Lo odio! –les digo y ellos vuelven a reír.
Cerca de 02:15 am llegue a casa, después de que Gas y Ro me traigan. Al entrar un suspiro enorme se me escapo.
El silencio, la paz, el airecito que corre (porque esta vez sí me di cuenta de que tenía que dejar las ventanas abiertas) me dio una sensación tan linda, que al instante me saque mis sandalias y prendí el velador del living, para buscar uno de los libros que se encontraba en mi habitación y disponerme a volver al living para recostarme y hundirme en este libro, en esta linda historia.

Un puntada enorme en mi cuello que me hizo despertar y casi que se me escapan unas lágrimas. Me reincorporo y en el momento que me siento toda mi espalda suena.
Chiquita contractura.
Refriego mis ojos, todavía es de noche. Tanteo en el sillón y no encuentro mi celular, es cuando me doy cuenta que lo deje en la mesita que tanteo en esta y no me es difícil encontrarlo.
03:28 am y quinientos mensajes de whatsapp, todos del grupo que armamos con Sabi, Agos y Juampi.
Volver a la cama, después de quedarme hablando un ratito con los chicos y que esta vez no ponga alarma, por suerte tenía el día libre.

**
La vibración de mi celular golpea contra la mesita de luz, la cual es de madera y hace que la vibración se sienta más. Suspiro, con bronca y abro mis ojos, para tantear el celular (no pienso moverme). Un whatsapp de Delfi.
“Poch, pregunta mamá si queres venir a almorzar”
“Hizo pizza casera”
“Creo que viene Zai con Nori y Oscar”
Y solo me toma un minuto para decidir.
“En media hora estoy allá”
Olvidándome toda la bronca que me genero despertarme así, salí de la cama y fui directo a mi placar para elegir un jean clarito con una musculosa linda, mi ropa interior y que salga para el baño. Una linda y rápida ducha mañanera.
Cuando ya estuve bañada y lista, fui a la cocina por un yogurt con cereales, para después volver al baño, lavarme los dientes y salir del departamento.
El tema era encontrar un colectivo que me deje cerca de casa a esta hora.
Salí y me lo cruce a Lucas quien me sonrío y me deseo un muy lindo día, le agradecí y desee lo mismo para él, y después salí en busca de aquel colectivo o en su defecto de algún taxi. Suerte que la parada estaba cerca de casa, así que fui hasta esta y supuestamente este era mi día porque en diez minutos llegaba un colectivo que su parada era cerca de una plaza que quedaba a cinco de mi casa.
Siendo 12:37 llegue a casa, en donde me recibió Delfi con una de sus sonrisas y uno de sus abrazos.
― ¿Todo bien Pepi? – le pregunto y ella me sonríe.
― Pensé que era Nacho –dice y mi O enorme que se transforma en mis labios para que ella ría divertida- estoy bien ¿vos?
― Bien –le sonrío chiquito- ¿Qué es eso de que pensabas que eras Nacho? ¿Por eso esa sonrisa al abrir la puerta?
― ¿Qué te parece? – otra O y que ella ría de nuevo, yo golpee su brazo.
― ¡Pochi! –Una mujer con pelo morocho, ojos verdes y una sonrisa inmensa. Norita, la mamá de Zai se acerca a mí y yo le sonrío, feliz de verla y de que me reciba así- ¿Cómo estas mi amor? Estas re cambiada, hacia muchísimo no nos veíamos.
― Todo bien Nori, y es cierto… muchísimo que no nos veíamos –le sonreí
― Bueno, pero era hora… Y me contaron que vos fuiste de la idea de hacer este almuerzo –me dice y yo sonreí asintiendo.
―Por lo que me contaron hacia mucho que no venían a almorzar o a pasar un lindo momento con sus amigos y bueno… creo que era hora ¿no? –ella asiente y me abraza efusivamente. También la abrazo.
― ¡Mamá ni a mí me abrazas así! –escucho a Zaira decir detrás mío y yo rio.
― Ay, ella… Celositis –dice su mamá y yo vuelvo a reír por la cara de mi amiga.
Termino de saludar al resto y me siento al lado de mi amiga que en frente suyo tiene un vaso de cerveza y yo se lo agarro para tomar un traguito, que ella me mire feo y yo levante un hombro como “y a mí que me importa”

Tres de la tarde y mis papás siguen disfrutando de sus amigos, yo junto con Zai (porque Delfi está en el living con su novio) nos encontramos en mi habitación ella me pidió de ver las fotos que saque allá, por eso esta con mi cámara y de vez en cuando me pregunta por tal lugar o tal persona y yo, le respondo con entusiasmo porque son momentos en los que la pase muy bien, por eso los recuerdo muy bien.
Todo lindo hasta que mi celular comienza a sonar y me lo quedo mirando. Zai me mira obvia, esperando a que atienda, y como no lo hago ella toma mi celular.
― Es Pedro –me dice y yo revoleo los ojos. Ya lo sé - ¿no vas a atender?
― Y no.
― ¿Por qué no? Dale… ¿Queres que hable yo? Le digo no se… ¡que estas en el baño! No podes no atenderlo Pau
― ¿Por qué no?
― Porque por ahí quiere decirte algo importante. Dale.
Bufo y agarro mi celular para atender la llamada.
― Hola –digo y espero a que él diga algo.
― ¡Pau! –su alegría al escucharme – ya estaba por cortar.
― Es que no había escuchado el celular. ¿Todo bien?
― Si, bueno… te llamaba para hablar, porque como anoche se complicaron un poco las cosas...
― Ah, bueno –la miro a Zaira- yo ahora no puedo, pero tal vez… ¿más tarde? –y esa pregunta era más para mí que para él.
― Esta bien Pau, no hay apuro –dice.
― Bueno.
Silencio.
― ¿Estas bien? Te noto rara.
― No… solo que no sé de qué tenemos que hablar.
― ¿Cómo que no Pau? Habíamos quedado en que íbamos a hablar de lo de aquella noche.
― Yo creo que no tenemos nada que hablar –le digo y Zaira me mira fijamente- es mejor dejar las cosas así ¿sabes? –Silencio- vos por tu lado yo por el mío.
― Paula te estas escapando otra vez –me dice y yo bufo.
― Es que no entendes –le digo.
― ¿El que no entiendo?
― Que… que me escapo por todo esto que está pasando Pedro. Yo no quiero complicar las cosas, pero siento que si hago como si nada va a ser peor, y la verdad que ya no quiero pelear ni nada.
― Escapándote complicas más las cosas –me murmura- estábamos bien Pau, compartíamos tiempo y la pasábamos bien ¿Por qué queres alejarte?
― Porque está mal Pedro ¿no entendes? ¿no entendes que tenes novia? Que hace dos días no besamos sabiendo que tenes novia, que dijimos que íbamos a hablar pero ¿hablar de qué? Si después al otro día te apareces con tu novia del brazo totalmente enamorado o eso es lo que aparentas.
― Pau ¿me dejas hablar?
― Y yo no quiero hacer esto, no quiero que le hagas esto a Camila ¿sabes lo horrible que se siente ser engañado? Es horrible Pedro, y más horrible es saber que esa persona, la que está engañando sos vos…o yo. – le digo y suspira. Zaira no despega su mirada de la mía y me sonríe. Muerdo mi labio inferior.
― Yo quiero estar con vos –me dice en un tono más bajo. Mis ojos brillan y sonrío chiquito.
― Yo también Pepe –le digo- pero así no –muerdo mi labio inferior- no me gusta así.
― Ya lo sé. –Murmura- perdón, ¿sí? Por lo de ayer. No sabía que iba a venir, solo me mandó un mensaje que estaba yendo para lo de Lali y a los cinco minutos me dijo que estaba en la puerta –y la recibiste, yo te vi, te vi como la besabas- fue bastante incómodo.
― Un poco –sonrío.
― Bueno Pau, me voy que me está esperando mi sobrina para ir a la plaza
― ¿Vas a hacer de niñero?
― Y no sabes que niñero –dice divertido y yo rio – no, la acompaño a Lu.
― Me parecía que no ibas a hacer de niñero, ya era mucho –rio.
― Cállate nena, Lucia me tiene como tío preferido ¿no mi amor? –y seguramente le esté hablando a su sobrina pero al escuchar ese “mi amor” muerdo mi labio inferior muerta de amor, recordando también, cuando esas palabras eran para mí –dijo que sí.
― Yo no escuche nada, seguro estas mintiendo o le estas dando caramelos para que diga que si –y el larga una carcajada que me hace sonreír.
― Solo a vos se te ocurriría –ahora la que rio soy yo – hablamos después Pau.
― Dale, te mando un beso. Saludos a Lu y a tu sobrinita.
― Otro para vos. Besitos.
Muerdo nuevamente mi labio inferior ocultando una sonrisa para después cortar la llamada y que vea a Zaira totalmente divertida.
― ¿Qué?
― Si vos te vieras hablando con este pibe. ¡Estás idiota! Totalmente idiota.
― Basta –digo con una sonrisa. Un silencio enorme, esperando a que vuelva a hablar – dijo que quería estar conmigo –y una sonrisa se me escapo.
― ¡Ayy! –su abrazo inmenso, su felicidad.
La mía.

Continuara…
JusPauliter

No hay comentarios:

Publicar un comentario