martes, 20 de enero de 2015

Capitulo 191

Vuelvo con mis pasos lentos en donde se encuentra ella, para entregarle aquel vaso de agua fresquita, que ella lo agarre y me sonría chiquito. Me siento al lado de ella, y la miro por un momento mientras ella traga el agua, al finalizar suspira y se la nota un poco más tranquila. Mi mirada se dirige a la nada, y trato de normalizar un poco mi cuerpo para no romper en llanto otra vez, delante de ella, pero ¿Cómo lograrlo? ¿Cómo tomarme esta situación con frialdad? Al menos cuando este enfrente de ella, para que se sienta mejor. Lo intento, pero me es imposible.
Trago saliva y mis ojos se vuelven cristalinos cuando rebobino unos minutos atrás, cuando me la encontré en los escalones de este mismo edificio esperándome, como me abrazo y largo su llanto, como intente no llorar, y como nos miramos por un instante para luego abrazarnos, y hacernos saber la una a la otra que siempre, siempre nos vamos a tener, yo a ella y ella a mí.
Nos miramos y unas carcajadas se nos escapa, por qué no lo sé pero las risas iban aumentando, ella se contagiaba de mi risa y yo de la suya. Muerdo mi labio inferior y le hago saber que es una tarada y más ríe, hasta que las risas cedan y el silencio se hace presente.
― Me dijo mamá que te iba a avisar para cenar juntos hoy –muerde su labio inferior y me mira, yo largo un suspiro inconscientemente y asiento.
Desvío la mirada y me digo a mi misma que me tengo que tomar todo con tranquilidad.
― Ya no podemos hacer nada Pepi –le murmuro y me mira con sus ojos brillosos. Hago una mueca – esto viene desde hace rato –asiente.
― Tal vez… es mejor –dice y hace un gesto como de dolor al decir esas palabras. Asiento lentamente y rápidamente seco una de mis lágrimas.
― Seguro que si –murmuro- se están haciendo mierda por “salvar” la familia, y a veces intentar muchas veces lo hace peor –asiente y me sonríe chiquito.
― Gracias por bancarme Pochi –me dice – ahora me doy cuenta de que vos siempre estuviste firme, te guardaste todo para que yo me sienta mejor y nunca te agradecí –mordió su labio inferior y yo le regale una sonrisa- perdón.
― Cállate- le digo con una sonrisa- no se vos, pero yo me muero de hambre –le digo divertida y ella asiente. Hará media hora que estábamos charlando y yo todavía no había almorzado – Tengo unos Capelettis ¿con crema?
― ¡Y queso! –dice y yo asiento con una sonrisa.
Manos a la obra.
No hacía falta hablar, aclarar o decir con ella, nosotras siempre tuvimos en claro que íbamos a estar. Simplemente estar, no decir nada del tema, solo lo necesario, sabemos que esta noticia nos hace mierda a las dos, como también a nuestros papás, pero en el momento que estaba abrazada a ella, me vino un flashback de hará uno, dos años atrás, cuando después de una pelea fuerte de mis papás yo me fui a casa de Pedro, cenábamos con los chicos, y cuando termino la cena él que sabía que me pasaba algo me dijo que me quedara para hablar. Le conté mi miedo (el mismo de ahora), que por ahí… podía hacer algo para revertir la situación. ¿Y cómo hacerlo si nosotras no tenemos nada que ver? Si ellos son los que deciden destruir de alguna manera esta familia o seguir luchando. ¿Cómo entender? ¿Cómo aceptar? ¿Cómo vivir después de una decisión tan importante que no está en manos de nosotras, sus hijas? Seguramente como me dijo Pepe aquella vez, con el tiempo aceptamos todos estos cambios, nos adaptamos.
Respiro hondo y decido sacar algún tema de conversación que no sea el mismo que las últimas charlas que tuvimos: nuestros padres y todo lo que implica.
― Vienen las chicas ¿te quedas? –le pregunto y ella eleva una ceja – como quieras.
Se encoje de hombros y muerde su labio inferior, asiente.
― Si a vos no te jode.
― No –me sonríe chiquito- el otro día me trataron de forra porque te había dejado sola, cuando vinieron a cenar los chicos –rodee mis ojos- mil veces les dije que vos te habías ido con tus amigos –ella largo una carcajada y mordió su labio inferior.
― Date cuenta que me quieren más a mí que a vos. –su tonito canchero y que yo rodee mis ojos para que riamos juntas.

***
Toque tres veces seguida la puerta (porque me había olvidado mis llaves) y al instante aparece papá que nos sonríe y nosotras también les sonreímos. Muerdo mi labio inferior cuando me doy cuenta de que unas lágrimas están por salir en el momento de que él me abrazo y se sintió tan bien y a la vez tan feo, sentimientos cruzados que me hacen una revolución en mi cuerpo, que suspiro y me concentro en respirar para tranquilizarme.
Despues de una tarde de charlas y risas con mis amigas –Zai, Lali, Ro, Cele y Romí- y mi hermana- Delfi o Pepi- yo me bañé y después de que estuve lista, junto a Delfi salimos para lo de nuestros papás.
Y acá estamos, después de saludar a ellos, yo en la cocina ayudando a mamá con la comida, mientras papá y Pepi en la mesa, a punto de disfrutar una picadita.
Y esto de hacer como si nada no me gusta, me pone de malhumor. Suspiro y vuelvo a la mesa en donde Delfi esta con su celular y papá hipnotizado con el televisor. Me siento en el lugar de siempre, en mi lugar y al instante llega mamá con el menú de la cena: pollo con papás fritas.
― Pepi, pata –dice mamá, mientras le pone esta presa del pollo en su plato – Pochi –y ahora me sirve una a mí – Y para nosotros dos pechuga –le dice a papá y sonríe chiquito.
Dirijo una mirada a Delfi y muerde su labio inferior.
― Creo que ya es hora de dejar de hacerse los boludos –dice. Ella tampoco aguanta toda esta clase de lograr una cena amena, cuando todos sabemos del porque esta cena. Mis papás se miran entre sí sin saber que hacer o decir – somos grandes –vuelve a hablar – y no me va que hagan como si nada ¿Por qué no dicen de una vez por todas que tienen una crisis y piensan separarse? –Muerdo mi labio inferior - ¿Qué es lo que quieren ocultar? ¿Algún novio o novia?
― Delfi –murmura mamá con su voz rota.
― ¿Por qué no nos escuchan un momento? –habla papá. Carraspea – ni mamá ni yo tenemos novios –gesticula con las manos debido a su incomodidad – estamos pasando unos momentos difíciles en nuestra relación – cruza mirada conmigo- acá no hay culpables.
― ¿Solo paso así? De un día para el otro se separan. –digo frunciendo mi ceño.
― No –vuelve a hablar él – no es de un día para el otro. Es de años, es largo, mucho tiempo en el que… ambos cometimos errores –le dirige una mirada a mamá –donde… faltaron cosas en la comunicación, hay muchas cosas pero son cosas entre… entre mamá y mías. –nos dirige una mirada a las dos- cuando… cuando pudimos ver que nuestra relación estaba pasando por un momento difícil, eh… hicimos lo posible para poder salvar nuestra relación. Pero… no lo logramos, no fue posible –una lagrima corre por mi mejilla y rápidamente la seco- es por eso que decidimos por ahora… separarnos.
― Es una decisión muy pensada –dice mamá en un tono más bajo del que tomo papá- en la que hemos tomado papá y yo
― O sea que hoy simplemente nos juntaron para comunicarnos –dije, con un tono lleno de bronca. –no nos informan. Es que ¿y nosotras ahora que decimos? “Ah, dale perfecto… Buenísimo, se separaron” –Delfi me mira con sus ojos cristalinos y me suplica que pare, que los deje hablar.
― Pau, es lógico que todo esto te resulte enojo… pero el enojo también es una manera de demostrar tristeza, y es lógico y necesario que lo sientas porque es un proyecto familiar que se rompe. –papá.
― ¿Un proyecto familiar? –pregunto.
― Si –me dice.
― Hace rato que ya no somos una familia papá –le digo- hace meses están con peleas y ningunas de las veces que pelearon me avisaron estando yo allá en New York o acá si no es porque Delfina me llamaba llorando. ¿Qué es lo que intentaban lograr? ¿Mostrar que nada pasaba? Cuando vivían a los gritos en casa, cuando tenía que encerrarme con Pepi a escuchar música porque ustedes no paraban de decirse barbaridades que nos hacían mierda ¿y vos me estás hablando de un proyecto familiar que recién se acaba de romper? –lo escucho suspirar.
― Yo lo entiendo –dice – no quiero que pienses que esto es como un trámite con tu mamá que es solo comunicarles a ustedes y listo… Para nosotros es muy, muy doloroso porque ustedes dos son lo más importante que tenemos en nuestra vida. Cuando nos conocimos con Alejandra y nos enamoramos, y nos casamos nuestro deseo era formar una familia, nuestro único deseo. Y lo logramos –me mira y yo trago saliva – con mucha dificultad pero también con mucha felicidad, porque ustedes para nosotros, la llegada de ustedes dos, es el momento más feliz de nuestras vidas. Vos, Pau que fuiste la primera… no sabíamos ni cambiar un pañal ¿Cuántas mamaderas teníamos en la mesa de luz? –le pregunta a mamá.
― Muchísimas –su vos cortada, sus lágrimas en los ojos.
― Y vos Pepi –sonrió- sos nuestra chiquita –ella mordió su labio inferior mientras se secaba sus lágrimas – cada uno de los recuerdos los vamos a tener guardados en nuestro corazón, por siempre… Y, y lo que pase entre nosotros no tiene nada que ver con lo que sentimos por ustedes ¿sí?
― Estamos viviendo una situación complicada, mucho dolor, mucha angustia –hace una pausa.
― Esas son solos palabras –dice Delfi – todos sabemos que es lo que pasa después…todo lo que viene después de esto.
― ¿A vos te parece que las palabras no valen nada? –pregunta papá.
― Si –dice- no valen nada. Nunca supiste que se siente cuando tus papás se separan, cuando te dicen todas estas cosas y después a los dos meses cada uno está haciendo la suya –se seca sus lágrimas- no son la primera pareja que se separan… y nosotras no vivimos en un tuper papá.
― Ya lo sé –dice – toda las familias son diferentes, todas las familias tienen quilombos de familia… algunas pueden superarlos, otros luchan para hacerlo, pero se dan cuenta que no es suficiente, pero no es la muerte de nadie –dice y yo levanto mi mirada para verlo – vamos a seguir teniendo la misma relación que siempre, solo que… que van a tener dos casas.
― ¿Ya te vas a ir? –pregunto.
― No –murmura – todavía me quedan cosas que acomodar… tengo que buscar un lugar, cerca, para nosotros tres –muerdo mi labio inferior. Juro que no me imagino una vida así – A veces… las cosas no salen como nos la imaginamos en un principio. –dice, mirando a Delfi con sus ojos hinchados, enredando una de sus manos con las de mamá – Cuando yo me enamore de mamá pensé que iba a ser para siempre ¿eh? Que no se iba a terminar. Pero vivir muchos años con una persona que uno ama… por momentos, se hace difícil, uno cambia… el otro cambia, a veces los cambios no van en la misma dirección, entonces te das cuenta que estás viviendo con una persona diferente…que se volvió diferente, uno también se transformó. A lo mejor es eso lo que nos está pasando con… Con Ale –la mira y le sonríe- A lo mejor tenemos que empezar de nuevo, conocernos de nuevo… tal vez, ver las cosas que antes no nos molestaban y ahora si nos molestan… Si nos animamos a intentarlo de nuevo, pero estas son cosas que las tenemos que decidir nosotros en privado, ver que, además de tenerlas a ustedes, podemos algún día… volver a enamorarnos.

***
Sus brazos envuelven mi espalda tan fuerte como los míos amarrados a su cuello y en este preciso instante es donde puedo liberarme, puedo llorar, puedo descargarme, porque él me deja y estoy agradecida de que lo haga. Todas las palabras que dijo papá suenan en mi cabeza una y mil veces, y la idea de que ya este todo decidido me eriza la piel, me da miedo, miedo que consume toda esa bronca que tuve cuando estaba ahí sentada con mis papás, que no nos dieron oportunidad de hacer algo, y ya sé que esto lo deciden ellos, como la pareja que son o fueron, pero lo que no entienden es que el dolor que sentís al escuchar por ellos mismos que se separan es grandísimo, y lo que todo hijo quiere –o la mayoría- es revertir esta situación, salvar a la familia, obligar a que todo se solucione. Pero a veces, las cosas no resultan como lo esperamos –como bien dijo papá-.
Dejo un beso delicado en su cuello y me separo –por primera vez- para poder verlo y que él al instante seque mis lágrimas para acariciar mis dos mejillas y plantar un beso en mi frente. Que vuelva a abrazarlo pero esta vez que me separe al instante.
― Fue horrible –le digo con mi voz rota, las lágrimas no dejaban de salir – te juro que fue lo más feo que me paso… Estar ahí –muerdo mi labio inferior- sabiendo porque había ido pero que ellos, que también sabían porque había ido, hagan como si nada, hasta que Pepi no aguante más y bueno –bajo mi rostro porque el llanto me gana y muerdo mi labio inferior.
― Shh –me murmura mientras sube mi rostro y lo abraza con las palmas de sus manos– tranquila –seca mis lágrimas – sé que esto es horrible y difícil para vos, para toda tu familia, lo sé –murmura el “lo sé”- y es necesario que estés triste, para después… lograr superar todo.
― No se supera más Pepe –le murmuro – no se supera más.
― Al menos estar mejor –me dice- puede que no lo superes –me dice- pero estoy yo, me tenes acá –rodea sus brazos por mi cadera – siempre me vas a tener, y vas a ver que de a poquito... vas a ir aceptando todo esto.
― No quiero tener dos casas –le digo y él me sonríe – cuando dijo eso papá fue horrible.
― Bueno, ya tenes dos casas… serian tres –muerdo mi labio inferior y él me roba un beso- no te ayudo ¿no? –Niego y él ríe un poquito – perdón… es que me supera, quiero levantarte el ánimo y no sé cómo.
― Estando. Abrazándome y haciéndome caricias en el pelo –le murmuro y él me sonríe chiquito. Agarra una de mis manos y me lleva a mi sillón, para que se siente, me haga sentar y me apoye en su pecho, abrazándome y acariciando mi pelo castaño. Levanto la mirada por un momento y él me mira, para regalarme una sonrisa y yo lo bese dulcemente – gracias –murmuro.
― Estoy.
― Siempre –murmuro- por eso te amo –le regalo una sonrisa chiquita y el besa mi frente, yo vuelvo a su pecho. Mi lugar en el mundo.
Y con él, no hay tal crisis. 

Continuara…
Ni cara, pero acá estoy.
Capitulo... bueno, un poco especial.
Dedicado a ustedes que en 362 nos vemos!!!!!!! Diosito.
Espero sus comentarios, porfi.

JusPauliter.

6 comentarios:

  1. Pobre q triste debe ser, lindo Pepe conteniendola.

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  2. Llore mil. Como podes escribir así de bien eh? Te amo forrita.
    362 o menos, vacacacacaacacaciones shusss♥ chau

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  3. me encantó muy tierno él conteniendola

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  4. ah que captulo me llego muy cerca espero el otro

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  5. Que capitulo intenso pero tan bien escrito,sos una excelente escritora

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