Vuelvo a morder mi labio inferior y le sonrío chiquito. La distancia es la misma que hace seguramente un minuto, pero mi impresión es que estamos así una hora, se me hace eterno estar así: cerca, tan cerca que nuestras narices se rozan, sus ojos están fijos en los míos, como los míos también están fijos en los de él, pero de vez en cuando mis ojos se desvían a sus labios, esos labios que están tan cerca de los míos y me agarran unas locas ganas de volver a unirlos, de formar un beso eterno. Al volver a sus ojos me dice, sin decir ni una sola palabra que lo haga, que también se muere de ganas por hacerlo, yo inconscientemente muerdo mi labio inferior y al cerrar los ojos, me encuentro rozando sus labios, para volver a tocarlos, esta vez completamente y que él una sus labios con los míos, que yo me entregue completamente a este beso y rodee su nuca con mis brazos para atraerlo más a mí y que él no deje de acariciar mis mejillas. Que me reciba en su boca como yo lo reciba en la mía, y que nuestras lenguas empiecen a jugar frenéticamente, formando un beso apasionado, intenso, interminable. Que muerda su labio inferior suavemente, para que lo escuche gemir y que de un solo movimiento me siente a horcajadas en su falta, que el contacto de nuestros cuerpos sean más completos y que sea yo la que gima en su boca cuando comienza a acariciar lentamente mi espalda de arriba abajo. Que rompa el beso para que se hunda en mi cuello y que mi respiración sea tan irregular, que me dé cuenta de que lo necesito, lo necesito siempre, lo necesito ahora. Muerdo mi labio inferior y tiro un poco de su pelo para que él se separe de mi cuello y me mire, que lo encuentre con su respiración irregular y que lo bese, que lo vuelva a besar expresando todo lo que lo necesito.
Sus manos bajan por mi espalda hasta el final de mi remera para hacer contacto con mi piel y que yo salte un poquito en reacción de este acto, que lo mire por un momento, que él también me mire, con deseo, con amor y que una nuevamente nuestros labios en un beso eterno.
Sus manos hicieron que mi remera se suba un poco más viendo el final de mi corpiño, no deja de acariciar mi espalda, pasando por mi vientre seguidas veces y subir a mis pechos que están cubiertos por mi corpiño de encaje. Me hace suspirar seguidas veces y lo empujo más a mí.
― Pedro –le digo en jadeos, su boca ahora está en mi cuello dejando besos intensos, haciéndome sentir miles de sensaciones a la vez. Lo escucho murmurar algo que no soy capaz de deducir y muerdo mi labio cuando pone más presión en sus labios sobre mi cuello- Pedro –repito y sueno como antes. Trago saliva y él baja sus besos por mi clavícula y subiendo nuevamente a mi mejilla, haciendo un camino de besos hasta llegar mis labios.
― Quiero estar con vos –me murmura sobre mis labios y yo no dejo de acariciar su pelo.
― Yo también –le murmuro y uno una vez más nuestros labios en un beso suave y lento, como disfrutándolo. Me sonríe entre besos y yo muerdo nuevamente su labio inferior, para que después se vuelva más intenso este y que nuevamente sus caricias comiencen en mi espalda, subiendo cada vez más mi remera, mientras yo recorría su nuca con mis dedos él al fin comenzó a subir mi remera con el fin de sacármela para que termine con mi corpiño de encaje al descubierto.
Que de un solo moviento se levante del sillón obligándome a hacerlo también, que me atraiga a él colocando sus manos en mi cadera y yo acariciando su pecho, todavía cubierto con su remera, lo miro y me sonríe, yo muerdo mi labio, muerta de amor.
Su mano va recorriendo mis caderas suavemente, bajando a una de mis piernas, no deja de mirarme, de sonreírme. Yo solo me limito a sentir, a disfrutar, disfrutarlo y a mirarlo como una estúpida, arriba de mí, recorriendo mi cuerpo con caricias, caricias que me llenan el alma, caricias que extrañe y que quiero que sean eternas. Se apoya en sus codos, para quedar nuevamente cerca de mí, entonces rodeo su cuello con mis brazos y desarmo sus rulitos. Une sus labios con los míos en un beso lleno de amor, de dulzura, para que comience a hacerse más profundo, más apasionado, y que me pierda, pero que sea tan lindo perderse, porque lo hago en él, me pierdo en él, en sus besos que marcan todo mi cuerpo, en sus caricias, en sus gemidos, sus sonrisas y no hay estado más lindo que estar así, con él.
***
Muerdo su oreja suavemente para llamar su atención y que deje de mirar el techo aburrido para dedicarme una mirada a mí con una sonrisa, también le sonrío y él se pone también de costado para encontrarse enfrentado a mí y rodear mi espalda con uno de sus brazos, abrazándome y atrayéndome un poquito más a él. Su nariz roza la mía y dejo un besito chiquito en sus labios para después también abrazarlo.
― Necesitaba tanto esto –le murmuro- a vos te necesitaba –me mira y muerde su labio inferior.
― Yo te necesito siempre –me murmura y yo le sonrío un poquito emocionada.
Baja su mirada y queda así por unos minutos, yo dejo un beso infinito en su frente. Miles de sensaciones aparecen en mi mente, rebobinando todos los besos que nos dimos estos últimos minutos, todas las sonrisas que nos regalamos y todos los suspiros y gemidos que se nos escaparon, nuestras respiraciones entrecortadas y la sensación de deseo al tenerlo acá, conmigo. Sin dudas necesitaba esto, lo necesitaba a él y creo que lo voy a necesitar siempre, siempre a mi lado.
Vuelve a mirarme y su rostro cambio drásticamente, mi mirada se vuelve de preocupación y muerdo mi labio inferior, intuyo lo que está por decirme.
― Yo enserio quiero estar con vos… Enserio que te necesito siempre –dice y yo me lo quedo mirando. Es obvio que hay un “pero”, por su mirada- no quiero… no quiero que pienses que porque todavía no haya hablado con Camila no quiero estar con vos –me dice y yo asiento lentamente, trago saliva – lo único que quiero es volver con vos.
Le sonrío y mis ojos se llenan de lágrimas, lo beso cortamente y me abrazo más a él, dejándonos a escasos centímetros de nuestros rostros.
― Yo lo único que quiero es devolverte todo el amor que una vez me diste y que yo… no supe valorarlo como te lo merecías –muerdo mi labio inferior y beso su nariz - ¿me vas a dejar hacerlo? – me mira, siento su mano acariciar mi espalda y al instante sus labios junto con los míos.
― Siempre –me murmura, sonrío y lo beso, me besa.
Lo abrazo, lo abrazo fuerte.
Y lo único que quiero, además de amarlo, es pertenecer así.
Juntos.
Abrazados.
Continuara…
No hay nada que decir.
Solo que llegue a una conclusión: que amo escribir esta novela, que me desconecta muchísimo hacerlo.
Espero que, haya logrado un buen “trabajo”, que les haya gustado… y que, también, como yo, disfruten de estos pocos capítulos que nos quedan.
MIL GRACIAS por sus comentarios.
Y este capítulo, es completito para Ro, a ver si logro subirte el ánimo como vos lo haces conmigo.
JusPauliter.
Ame estos capitulossssS!!
ResponderEliminarHermosos los dos capítulos, vos amas escribirla y yo leerlaaaaaa, q no termine nunca.....'
ResponderEliminarComo 'disfruten de estos pocos capítulos que nos quedan' ... El capítulo es el mejor... Me encanta como escribís!
ResponderEliminarMe encantó!!! por favor segui escribiendo novelas cuando termine esta! escribis hermoso!
ResponderEliminarAy just! Solo espero que ya tengas otra novela preparada para cuando se termine esta por que me encanta como estacribis!!! Me encanto el capitulooo!!!
ResponderEliminarLindo, hermoso, divino, me encantaron los dos capitulos! No quiero que termine, es hermosa la novela, espero que cuando lamentablemente termine escribas otra, porque me encanta como escribís, sos una genia! Besitos.
ResponderEliminar@pepepauoli
juro que ame los dos cap y te agardesco por escribirlos gracias besos grandes espero el siguiente
ResponderEliminarque hermoso capítulo,me encanto!!!
ResponderEliminarojala pedro termine pronto con su novia y por fin pueda estar con pau sin impedimentos!!!