jueves, 8 de enero de 2015

Capitulo 184

― ¿Vos me estas jodiendo? ¡Flaco desde anoche que no tengo baño! ¿Vos entendes eso? –mi voz era altísimo y no me importa nada que quede como una loca histérica.
Es que no entienden lo importante que es para una mina tener un baño en funcionamiento, obvio que no, tampoco es que le importa… Tal vez, estoy exagerando un poco, porque solo se rompió la cadena de mi inodoro pero me molesta las personas irresponsable.
― Señorita si usted quiere le mando a un colega… no es mi culpa que
― ¡Obvio que es tu culpa! Tendrías que haber venido ayer a la tardecita y ¿ahora no podes? Y más vale que mandes a alguien a que me lo arregle.
― A ver flaca ¿Qué te pasa? Me bajas el tonito ¿ok? ¿Te pensas que por que sea plomero me tenes que hablar así? Me chupa un huevo si no tenes baño y me cago en un puto cliente ¿ok? Me quede sin auto, estaba por salir… pero ahora matate. ¡Histérica! –Y corto.
¡Corto la llamada!
¡Me llamo histérica! Ah no, yo lo mato a este flaco.
Suspire, mi bronca crecía y crecía. Todo por hacerle caso acariciue llame a ese plomero, se pueden ir a la mierda Lucas, y el plomero… Bueno, en realidad Lucas no tiene nada que ver.
Y como si encontraría un plomero en la calle, salí a esta misma decidida a encontrar uno.
― Paulita, ¿ya vino el plomero? –me pregunto Lucas con su sonrisa amable yo solo negué y casi que hago vaivén a la puerta principal del edificio.
Comencé a caminar, sin destino, solo me concentraba en ver o esperar a ver un cartel donde diría “acá hay plomeros que están dispuestos a arreglarte la cadena del inodoro”
Un poco ilusa.
Voltee la mirada cuando escucho por segunda vez la bocina de un auto y ahí me doy cuenta de que se trata de Pedro que se ve divertido y yo solo rodeo mis ojos. Me acerco un poco.
― ¿Qué haces? –le pregunto con mi humor -3.
― Hace ya dos cuadras que te estoy persiguiendo –me dijo con su sonrisa - ¿paso algo? –me pregunta cuándo se encuentra con mi mirada que casi por poco lo asesina.
― Si, pasa –el eleva una ceja- no puedo encontrar ni un plomero que esté dispuesto a arreglarme el baño ¿podes creer? Con los miles de plomeros que debe haber en capital, todos los que llame no quieren trabajar ¿de qué mierda viven?
― Así que llamaste a varios plomeros… -dice y yo elevo una ceja, él se limita a sonreír.
― Estoy sin baño desde ayer a la tardecita Pedro ¿vos sabes lo que es eso? ¿Sabes el asco que le tengo meter la mano en la reserva del agua para agarrar ese tubito y al final tirar la cadena? Me dan ganas de hacer pis en un balde boludo –y  larga una carcajada que me contagia un poco –enserio te digo, ya le tengo asco.
Me mira y muerde su labio inferior tapando una sonrisa.
― Vamos –me dice y yo me lo quedo mirando- vamos, seguro es una pavada, por eso no deben querer ir.
― ¿No tendría que ser al revés? – pregunto y se encoge de hombros.
― No soy plomero.
― Pero te ofreces… algo debes saber.
― Me ofrezco porque se te ve muy alterada. Dale, subí.
Bufo y doy la vuelta al auto para abrir la puerta del acompañante y subir. Me mira nuevamente con una sonrisa de diversión, dejo un beso rápido en su mejilla y él comienza a manejar hasta mi departamento.
― ¿Qué hacías por mi barrio? –pregunto, curiosa.
― Iba para tu casa –dice, sin más y yo me lo quedo mirando por un momento, él levanta una ceja – pensé que era bienvenido –yo solo muerdo mi labio inferior.
― Podrías avisar igual. –le digo y vuelve la mirada a mí por un momento para después seguir concentrándose en el camino.
― ¿Para qué no te vea en este ataque de alteración por no encontrar un plomero? –me pregunta divertido y no puede guardar su risa. Yo me contagio un poquito.
― Tal cual.
Me sonríe solo como él lo hace y estaciona enfrente a mi edificio, no había caminado muchas cuadras, solo unas cinco, seis, por eso es que llegamos rápido. Cruzamos la calle angosta y llegamos a la puerta de mi edificio, abro con mi llave, saludamos (yo, nuevamente) a Lucas, para subir a mi departamento por el ascensor.
― Bueno ¿y qué le pasa al baño? –pregunta cuando ya estamos dentro de casa, yo acabo de dejar las llaves en la mesa del comedor, él después de ver su celular también lo dejo en la mesa, puso sus manos en los bolsillos de su bermuda y me quedo mirando atentamente.
― No sé –le digo con mi sonrisa- creo que se le corto no sé qué, por eso no funciona la cadena –le explico y él solo asiente para que yo camine guiándolo al baño - ¿enserio que sabes algo de esto? –le pregunto y él se encoge de hombros.
― Intentare arreglarlo –yo le sonrío.
― Acá tenes unos guantes de goma –le digo ofreciéndoselos – solo lo use yo para “tirar la cadena” –digo y él ríe divertido.
― Gracias –dice, ya poniéndoselos a los mismos.
― Voy a calentar el agua para unos mates mientras –le sonrío, dejo un beso en su mejilla y salgo del baño.
Muerdo mi labio inferior y me permito sonreír, muerta de amor.
Me busca, me encuentra y viene a mi departamento, se ofrece a arreglar mi baño que los profesionales no quieren arreglar, sospecho que no sabe de nada de plomería, pero que seguro como sabe ingeniársela lo logra, y eso es lo que más me gusta de él, que siempre busca una vuelta para lograr lo que quiere.
Me dirijo a la cocina y pongo agua en la pava eléctrica que después de apretar su perilla comienza a calentar el agua ideal para unos mates, mientras, busco el mate y le pongo yerba, cargo la azucarera y voy con todo al comedor.
Es cuando escucho la cadena de mi baño que sonrío y al instante sale él, sacándose los guantes con una sonrisa.
― ¿Listo? –le pregunto y él asiente.
― Listo- sonreímos.
― ¿Tan fácil? – Él asiente- ¡Buenísimo! Gracias Pepe –le digo y me acerco para abrazarlo, rodea sus brazos por la parte baja de mi cintura.
― No es nada –me murmura y yo sonrío. Me separo un poquito para encontrarme con sus ojitos brillosos – ya tenes baño –dice y yo rio.
― ¡Siii! –Digo feliz y él también ríe - ¿mates? –ahora asiente y yo me alejo para buscar la pava, poner el agua en el termo y volver al comedor, él ya se encuentra sentado con el celular en manos y una sonrisa divertida. Muerdo mi labio seguro habla con Camila
Él deja el celular y me mira, me sonríe.
― Me obligaron directamente a hacer una cena en casa con los chicos, así que estas también invitada –yo sonrío.
― ¿Qué es eso de que me obligaron? –le pregunto divertida.
― Nadie quiere poner casa, y bueno –dice y yo asiento con mi sonrisa.
― Bueno, si quieren lo hacemos acá –me ofrezco- enserio, no me molesta… puedo pedir la terraza que hay una parrilla y cenamos ahí.
― Es buena idea ¿no te jode? –Niego y me sonríe – buenísimo, porque iban a estar mis viejos –rodea sus ojos y yo rio un poquito –se ponen pesados.
― Eso es lo bueno de haberme independizado –le digo y él hace una mueca, poco conforme – aunque a veces no esta tan bueno
― Yo sigo sosteniendo de que no hay nada más lindo que levantarse y que mi vieja me esté esperando con unos mates –dice y yo rio
― También está bueno levantarse a cualquier hora y poder desayunar si queres en la cama que nadie te va a decir nada –digo y él me mira, asiente - ¡Punto para mí! –digo y él ríe.
Despues de casi una pava de mates, lo invite a sentarnos a mirar tele, y lo único que encontramos fue unos capítulos nuevos de Los Simpsons, él los ama, así que más o menos que me amo cuando lo deje y yo mordí mi labio inferior, porque mucho que no me gustan (no tanto como él), pero tampoco me desagradan.
No sé en qué momento comencé a cabecear, literalmente, es que no me desagradaban pero si me aburrían y cuando levante la vista para ver a Pedro él me estaba mirando divertido y yo muerdo mi labio inferior.
― Te estas durmiendo, tarada –me dice divertido.
― Cállate, no. –me sonríe y se me acerca para dejar un beso sentido en mi mejilla.
― Voy a irme –me murmura cerca y yo niego
― No te vayas, dale… Podemos pedir algo para cenar dentro de un ratito y después si, si queres te vas.
― ¿Y si no? –Pregunta – ¿Y si no quiero irme? –me sonríe.
― También te vas –le digo con mi sonrisa y ríe divertido.
Se acerca y acaricia suavemente una de mis mejillas. La distancia era casi que nula yo, con mis ojos en los suyos, esos que están brillosos, seguramente, igual que los míos.
― ¿Enserio queres que me quede? –pregunta en un tono más bajo y yo solo asiento, hipnotizada con su mirada.
Muerdo mi labio inferior y vuelvo a asentir.
― Sí –murmuro.

Continuara…

1/2 

JusPauliter

2 comentarios:

  1. Ooohhhh!!! Que bi se vaya!!!! Que deje a camilaaa que esten juntos!!!! Estoy pidiendo mucho too junto no? ^_^

    ResponderEliminar
  2. amo amo este acercamiento,rociibell23

    ResponderEliminar