domingo, 28 de diciembre de 2014

Capitulo 174

― Sin dudas merezco un premio por el mejor amigo, ¿Quién te acompaña a comprar ropa? ¿Quién, eh? ¿Fabri? ¿Gas? No, yo, Juampi.
Rio y lo abrazo de costado para dejar un beso en su mejilla. Era verdad, acabamos de entrar a Abasto Shopping especialmente para comprarme un poco de ropa, y también el estreno del cine, ese fue el trato: me acompañaba a comprar ropa pero después lo tenía que acompañar a ver “Grandes Héroes” si, esa que es animada.
Pibe de 21 años.
Sí.
Lo agarre de un brazo y de un tirón lo lleve a una de las vidrieras. Un jardinero de jean y una remerita. Amor a primera vista.
― ¿Cómo me veo con ese jardinerito puesto? –le pregunto a él y por primera vez en el día me dedica una mirada a todo el cuerpo. De arriba hacia bajo yo rio.
― Y, con el cuerpo que tenes boluda… ¿Cómo te va a quedar mal? –Sonrei y plante un beso en su mejilla.
― Vos sí que sos el mejor amigo que puedo tener. ¡Vamos, entremos!
Y no le quedó otra que seguirme.
Dentro del local obviamente que vi miles de cosas más que me gustaron y obviamente que no solamente volví loca a la vendedora si no a mi amigo que tuvo que verme probar las diez prendas que ya me iba probando.
― Me gusta –dice con su sonrisa y yo bufo.
Décima vez que me dice lo mismos y con el mismo tono. Rio, divertida y él se contagia para encogerse de hombros y dedicarme una mueca de “yo no tengo la culpa” claro que no la tenía. Suspiro y después de pagar todo lo que compre me doy cuenta que llevo dos bolsas y acabo de llegar.
Hora y media que estamos acá dentro y Juan me mira divertido. Ahora llevo unas tres bolsas más y él sigue sin poder creerlo.
― Y eso que te acompañe yo y que soy malísimo en aconsejarte con la ropa –me dice y yo rio – no me imagino si venís con Agos o Sabi.
― Nene, vos tendrías que ser como una mina, ¿Cómo es que estas estudiando diseño de indumentaria y no te gusta ayudar a las mujeres?
― Soy futuro diseñador, no futuro concejal de ropa –me dice y yo largo una carcajada- Ahora mi película.
― Yo creo que no es necesario mirar una película… animada.
― No te me vengas hacer la madura eh, dale Paula, yo ya te banque, ahora me bancas vos a mí –me dice serio y yo sonrío. Suspiro y asiento.
Salimos caminando para la cola a comprar las entradas, obviamente que en la cola eran todos nenitos de diez años para bajo y yo que pedía que me trague la tierra ya, en este instante.
― Disculpen, ¿están para mirar “El aprendiz”? –nos dice él chico que atendía la boletería.
― No, estamos para “Grandes Héroes” –dice mi amigo
― Vinimos con mi ahijadita –le dije al chico con una sonrisa, y mi amigo me codeo. No se cómo aguante la risa.
― Entonces… ¿tres? –pregunta el chico.
― No, no… te está mintiendo, vinimos nosotros dos solos – dice Juan y yo me pongo de todos los colores – lo que pasa que le doy vergüenza. –y ahora él chico ríe. De mí
Yo casi que salgo corriendo, no quería volver a cruzarme con ese chico por favor, que vergüenza.
Tan acelerada que termine chocándome a no sé quién.
― Perdón –murmure y levante la mirada – Pedro –dije ¿Qué hacia acá?
― Pau –me dice con una pequeña sonrisa- ¿siempre que nos vamos a encontrar me vas a chocar? –me pregunta divertido y yo solo sonrío chiquito. Camila está a su lado, enredando su mano con la de él con una sonrisa.
― Hola Pau –dice ella.
― Hola –les sonrío
Y en eso lo veo llegar a Juan que no para de reírse y que me contagia un poco a mí.
― Hola chicos –les dice a ellos entre risas. Ellos les sonríen- El chico me dijo que eras una gran actriz – Y yo reí fuerte.
― Boludo, nunca pase tanta vergüenza me parece- él ríe nuevamente, la pareja no entiende nada y no quiero contarles. Vergüenza
Por primera vez en estos cinco minutos que me los encontré me dedico a más o menos violar con la mirada a Pedro. Esta vez llevaba una bermuda de jean clarito con una camisa a cuadrille, como a él siempre le gusto usar y su infaltable rosario. Qué lindo que es, y como me gustaría estar en el lugar de Camila, la cual lleva un vestidito floreado, sueltito, bastante lindo.
― Entonces salió más o menos corriendo y ahí es cuando, creo, se encontró con ustedes –Escuche la última parte de mi relato y vi como ellos tres se reían.
Mire a Juan y seguía riéndose descaradamente, mordí mi labio inferior y le pegue en uno de sus brazos.
― Todo es culpa tuya que queres mirar esa película horrible
― Despues de casi dos horas haciendo compras, me lo merezco –dice y lo fulmino con la mirada, para que él me sonría tiernamente y me abrace dejando un beso en mi mejilla - ¿Ustedes van al cine, chicos? –les pregunta.
― Si, vamos a ver “El aprendiz” dijeron que está muy buena –comento Camila que siguió hablando pero yo me colgué en la mirada de él, esos ojitos marrones color miel que anoche se encontraron tan cerca de los míos, esos labios dulces que después de tanto tiempo se encontraron con los míos, necesitaba tanto ese beso, aunque haya sido pequeño, aunque él ahora se encuentre de la mano de su novia (como debe ser) y yo, que gracias a Dios tengo al mejor amigo del mundo que se banco mis idas y vueltas para comprar unas cinco prendas y que después lo acompañe a él a mirar una película que seguramente es horrible, pero… en las buenas y en las malas.
― Bueno, ¿vamos Pau? –Dice mi amigo y al escuchar mi nombre reacciono- ¿Vamos? –me pregunta nuevamente y yo sonrío divertida.
― Colgué, si, dale vamos –le digo y por inercia me encuentro otra vez con la mirada de Pedro clavada en la mía – Chau Cami –le digo a ella y dejo… bueno en realidad choco mi mejilla con la suya en forma de saludo.
― Chau Pau, que disfrutes de la película –me dice divertida y yo hago un gesto como “pff, no sabes cuánto” para que ría.
― Bueno, nos vemos Pau –ahora dice él y deja un beso sentido en mi mejilla yo sonrío chiquito y asiento.
― Nos vemos.
Y cuando solo estábamos a diez pasos de ellos mi primera frase a mi amigo fue:
― ¡Te odio! ¿Cómo les vas a contar boludo? Quede como una enferma no solo delante de Pedro si no también delante de la novia – y él rio descaradamente para que me lo quede mirando y muerda mi labio inferior.
― Uno: Pedro ya te conoce “enferma” –dice marcando las comillas con sus dedos – dos: se ve que no te importo nada la presencia de la novia porque casi que lo matas con las mirada que le hacías. Y tres bueno no se me ocurre nada
― Tarado –murmure - ¿Qué yo lo estaba mirando? ¡Él me miraba! Tenía los ojos clavados en los míos, ¿Qué queres que haga?
― No sé, pero a mi comienza a darme lastima Camila, pobre, flor de cornuda.
― Ay no digas eso Juan, fue un simple beso… insignificante.
― Si dale, ¿y las ganas que se siguen teniendo? A mí no eh, ¡A mí no! –Y reí por el tono que tomo diciendo el “A mí no” para que él se contagie
― Deja de decir boludeces y vamos a ver esa horrible película, dale.
― Un alfajor a que salís riéndote – me extiende la mano y yo sonrío.
― Un Águila –le estrecho mi mano formando el trato
― Trato –me dice y yo sonrío.
Y obviamente que le tuve que garpar el Águila que se ganó y yo me tuve que comer todas sus cargadas en el camino de vuelta a casa.
Ese amor/odio que le tengo a este Juan.
Y a Pedro también.

Continuara…
Dedicado *aunque es malisimo* a "Escritoras y Agos" que depaso les cuento que me encanta compartir ideas y demás con ustedes (Agos infraganti te banco *guiño*). Las quierooo<3
Ah, y ya que estamos a un costado del blog están las novelas de estas chicas, por si se quieren pasar para leerlas. 
GRACIAS POR SUS COMENTARIOS EN EL CAPITULO ANTERIOR. 
ah porq mayus
JusPauliter

5 comentarios:

  1. Aguante las "Escritoras y Agos" las quierooooooooo♥ pasen a leer las noves copense bue chau.

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  2. Que lindo capitulo, pero igual no me gusta Camila, jaajajjajja otro capitulo mas dale!!! si? jajajjajja uno con mas besos de Pau y Pepe o de alguna "escenita de celos de Pepe" jajajaja quiero reconciliación de Pau y Pepe! daleeee!!! :D ya paso mucho tiempo o.o jajajjajjajajajja besos

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