miércoles, 31 de diciembre de 2014

Capitulo 178

Toco la puerta unas tres veces seguidas y murmuro un “dale la puta madre” por el calor que claramente no manejo. A los segundos la puerta se abre y aparece ella con su sonrisa chiquita que contagia la mía y yo solo atino a abrazarla.
Y que me abrace ella también se siente tan, tan, tan lindo. Suspiro y siento su olor y unas lágrimas aparecen sin permiso alguno y solo quiero abrazarla.
Murmurarle miles de veces “perdón” y ella no diga nada
Despues de unos minutos (no sé cuántos, tampoco me interesa) nos separamos y yo rio un poquito secando mis lágrimas. Ella también tiene lágrimas en sus mejillas.
Me invita a pasar a su casa y que asienta, me siento raramente tímida de volver a entrar a esta casa, la cual visite desde los tres años.
Me dice que me siente, que ella vuelve enseguida y yo le hago caso y me siento en uno de los sillones. Me pregunto si sus padres están en casa y de cómo sería de lindo volver a verlos, porque como si ellos tuvieran la culpa de nuestra pelea no los volví a ver, no volví a pisar esta casa, hasta ahora, y ellos cuando iban a casa yo no estaba. Me pregunto también si estarán enojados conmigo.
La veo volver con su equipo de mate y apoyar todo en la mesita ratona.
― Me conto Lali que hablaron –me dice y yo la miro. Asiento y me sonríe chiquito.
― Ella me dijo que me mande para hablar con vos –le digo y me mira con una sonrisa chiquita- sé que no tenías ganas ni de verme, supongo que hablaste con ella porque las últimas dos veces que hablamos… bueno, nada que ver a lo que paso ese día en el shopping –ella sonríe.
― Ro me lavo la cabeza un poquito –digo y yo muerdo mi labio con una sonrisa.
― Rocío es todo –le digo divertida- también hablo con Lali –muerdo mi labio y ella ríe.
― Me repitió miles de veces que necesitábamos esa charla, porque la amistad que teníamos era re linda… y creo que tiene razón –me dice y yo asiento.
― Si –le digo y asiento y suspiro y no sé muy bien por dónde empezar- estaba en otra en ese momento –comienzo- sé que me aislé, pero no es porque no confiaba en vos –una pausa- Zai, toda la vida fuimos mejores amigas, ¿Cómo voy a dejar de confiar en vos de un día para el otro? –le digo.
― ¿Por qué me lo dijiste ese día? Estabas tan enojada conmigo – muerdo mi labio y niego seguidas veces con mi cabeza.
― No sé –murmuro- ese día era para que me atropelle un auto y me deje de romper las bolas –le digo – trate mal a medio mundo… Marco un antes y un después –le digo- perdí a todos mis amigos ese día, y a vos, que sos o… fuiste como una hermana.
― Para mí seguís siendo como una hermana –me murmura- todos los hermanos pelean ¿no?-sonrío.
― ¿Tanto como nosotras? –pregunte y ella sonrío mordiendo su labio.
― No sé –murmuro- pero te juro que me das una bronca porque anoche me mentalice que me tenía que hacer la dura, de que te tenía que escuchar lo que seguramente tenías para decirme y la primer cosa que hago ¿Qué es? Abrazarte –dice y yo sonrío.
Silencio.
― ¿Me perdonas? –le pregunto y al instante muerdo mi labio inferior. Como cuesta ¿no? Pedir perdón.
― Obvio que si Paula –me dice y yo le sonrío y me tira con un almohadón por la cabeza para que ría.
― Estúpida, te amo –le digo y me acerco a ella para tirarme sobre ella y aplastarla, llenarla de besos en su mejilla y que riamos.
― Yo te odio mucho –dice ella mientras me abraza y yo rio- forra, forra. Lo que me hiciste llorar, creo que no llore tanto, ni con un tipo – la miro y muerdo mi labio inferior.
― Perdoon –le pido de vuelta y vuelvo a abrazarla- nunca más te hago sufrir ¿sí?
― Mas te vale porque me armo de matones y te cagamo’ a palo’ todo’ junto’ ¿ok? – y yo rio asintiendo.
― No vas a llegar a eso, lo juro –y me sonríe para pegarme y volverme a abrazar.
― Me tengo que ir –mordí mi labio inferior.
― ¿A dónde?
― Me junto a estudiar con los chicos… Pero después veni a casa, hacemos pijama party, porfis.
― Bueno –me mira con odio y yo rio – te odio, ya me abonadas.
― Tengo que estudiar… veni, y nos cebas mates.
― Noo, porque no voy a aguantar en silencio- y reí- nos vemos después.
― Te quiero muchísimo –le dije cuando volví a abrazarla.
― Yo también te quiero Pochi –deja un beso en mi mejilla- nos vemos después –asiento y salgo de su casa.
Para volver a la de mis padres, él me llevaba a casa en donde venían Agos y Juampi a estudiar.

~~

― Quiere que vayamos de vacaciones a Villa Gesell –me dice ella sin poder ocultar su sonrisa de enamorada yo sonrío, feliz por ella. Se la ve tan bien- pero ahora que volvemos a ser amigas me parece que le voy a decir que no –dice divertida.
― ¡Ay, Zaira! –le digo y ella ríe – me va a odiar el flaco. Ya lo hace, no me digas nada.
― No –me dice y yo le sonrío –enserio- ¿Y vos? ¿Alguno dando vuelta?
― Nada –niego y ella levanta una ceja, asegurando que no me cree nada- Enserio –le sonrío.
― ¿Y Pedro?
― Pedro nada, supongo que con su novia –le digo y ella me sonríe divertida.
― ¿Celos? – me dice y yo negó.
― Nada que ver.
Y ella larga una carcajada.
Estamos las dos en mi habitación en mi cama, ambas sentadas como coligue con un pote de helado al medio y dos cucharas.
Nuestro “pijama party”
― ¡Jodeme que seguís enganchada! Ay me muero, chiquitos lindos –dice feliz y yo muerdo mi labio – ojo, seguro que Pedro esta igual. ¿Queres que le saque data?
― No Zaira –suena como un ruego- enserio –le sonrío- yo estoy bien así.
― Bueno, pero podes estar mejor –dice con una sonrisa y yo muerdo mi labio inferior, ella otra vez ríe – Ay, seguís hasta las manos – se levanta para abrazarme y dejar miles de besos en mi mejilla.
La amo.
― Como te extrañe, pendeja –le digo y ella muerde mi cachete para que yo le pegue en su brazo y nuevamente ria.
Esa risa tan contagiosa, que pertenece a esta mina tan buena persona.
No hay duda, es todo.

Continuara…
3/4
SE VIENE CHIQUITITASSSS

JusPauliter.

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