Que me reciba
con su abrazo y que sonría. Ella siempre dulce. Recuerdo todos los momentos que
vivimos, cuando apenas nos conocíamos, y de como se hizo querer desde un
principio. Sus miles de consejos, sus chistes, su risa contagiosa. Desde un
principio estuvo cuando la necesite, y eso… eso es lo más importante. Eso es lo
que queda guardado siempre en la memoria, con el paso del tiempo te das cuenta
la clase de personas que tener alrededor tuyo, y a veces juega a favor… como
otras no.
Ambas estamos en
la cocina, ella condimenta una rica ensalada y yo mientras, vigilo que unos
bifecitos no se quemen, para que después, cuando todo esta listo, nos sentemos
a almorzar. Ella necesita música para almorzar, y a mí no me molesta, por eso,
después de poner una lista de reproducción vía Spotify ella se sienta enfrente
de mí y así comienza el almuerzo.
― Les re gusto,
posta –sonreí- me dijeron que la próxima les avise, así vamos otra vez –su
sonrisa. Ella siempre canto bien, él siempre amo tocar la guitarra. SiempreDespejesieron mucho, y cuando la música está entre medio de ellos decidieron
juntarse y armar un “gran equipo”. El también canta bien, pero él ama
escucharla, y ella ama que la acompañe, que lo tenga ahí, al lado, marcando el
ritmo.
― Que lindo- su
sonrisa- es una locura. Nunca pensé que nos iba a pasar esto.
― ¿Cómo qué no?
Con lo lindo que cantan, las lindas canciones que interpretan… Además, es como
que ya tienen publico fijo –dije divertida.
― Los chicos van
siempre… Y también como decís vos, hay varios que van desde un principio
–sonreí.
Me doy un tiempo
para tomar jugo exprimido de naranja, cuando levanto la vista y estoy decidida:
― Me lo cruce
ayer –sin más. Ella me miro y una sonrisa pequeña se le escapo.
― Me conto, y me
reprocho porque no le había dicho. –yo baje mi mirada y suspire.
― No quería
cruzarme ¿no? –ella levanto sus hombros y murmuro un “no se”- ya lo había
cruzado ayer, temprano, en el supermercado. –Elevó una de sus cejas- fue tan
raro volver a verlo, y mucho más la sensación que tuve –me escuchaba
atentamente, no apartaba su vista de la mía- me paralice. Estaba hablando justo
de él con Delfina –rodee mis ojos-me preguntaba si había hablado con él después
de estos seis meses –ella asintió- y cuando le dije que ya no me hable más de
él –eleve mis hombros- no sé porque no me gusta hablar de él, Delfina no lo vio
y ahí fue cuando me dijo que estaba.
― ¿Qué hiciste?
¿Lo saludaste?
― No –murmure.
Ella frunció su ceño, no entendía- no me había visto. Y a mí me agarro una
angustia grande en el pecho que solo atine a agarrar el carro de compras y
salir. No pensé que me iba a afectar tanto, pero lo vi bien, estaba riendo con
una chica y en ese momento supe que ya me había olvidado, y que era una idiota
al pensar en que volvería y seria todo igual que antes- ella elevo una
ceja.
― Pau… Pero vos
antes de irte sabias que era como antes, que no estaban juntos –asentí.
― Ya se, y yo
misma le dije de que esto ya no daba para más –ella asintió- pero el volver, y
verlo, con otra chica… Te juro que no sé qué mierda se me cruzo por la cabeza.
FlashBack
Les agradecí y después de repartir besos en
cada una de sus mejillas, busque mi llave, para abrir la puerta del edificio y
que me frene el portero: Luis, para que le sonría y lo salude amablemente. Es
un viejito simpático que le gusta charla conmigo, y a mí con él. Despues de
haber estado hablando con él durante más o menos unos veinte minutos, pedí el
ascensor, y al entrar a este, lo salude con la mano, para que las puertas se
cierren al mismo tiempo que yo lo dirigía al cuarto piso.
El ascensor se paro y abrió sus puertas,
indicándome que ya habia llegado a mi piso, camine lento, mientras le mandaba
un msj a Sabi, que me habia dicho que habia quedado mi mochila en su casa, abrí
mi puerta, mientras seguía escribiendo, y que ría, al ver que Zai me había
cambiado mi fondo con una foto de ella, haciéndose la linda.
― Zai, llegue –grite y al levantar la viste
me encontré con él.
Levante una ceja y… ¿Qué es lo que estaba
haciendo acá?
Sus facciones no eran de alegría, ni contento
por verme, más bien se lo veía un poco enojado, y menos entendía que hacia acá.
Mi sonrisa y que me acerque a él.
― Pepe, que lindo que estés acá –sonreí, pero
él ni pestaño- eu, ¿pasa algo?
― Hace aproximadamente cuatro horas te estoy
esperando –eleve una de mis cejas y mire mi celular, entre a mensajes: cero.
― No me llego ningún mensaje –le dije
divertida.
― Era sorpresa –murmuro.
― Ah –murmure- mi amor, Zai sabía que me iba
con los chicos a Victoria, no entiendo porque te enojas conmigo y en vez de
hacerte el duro, me abrazas y me das un beso –le sonreí, para acercarme a él,
rodear su cuello con mis brazos y dejar un pequeño beso.
― Paula –se separó un poco de mí. Yo lo mire
sin entender- ¿Por qué me ocultaste lo del viaje? – mi O enorme.
Suspire y trate de pensar que decirle. Decidí
por preparar algo para tomar, y cuando todo estaba listo, volví con el equipo
de mate al comedor.
― Te lo iba a decir- murmure- pero no sabía
cómo. –era la verdad, no quería que lo tome a mal, por eso quería hablarlo
personalmente con él.
― Mientras tanta todos lo sabían, por poco
mis papás –suspire y baje la mirada- ¿No confías en mí? –dijo después de varios
segundos, eternos.
― Te lo quería decir cuando este allá, Pedro.
Obvio que te lo iba a contar.
― ¿Obvio? –me pregunto.
― ¿Qué es lo que te molesta? Si te ibas a
enterar.
― Me molesta que siempre me dejes para lo
último, todos los chicos lo sabían, todos, menos yo que soy tu novio –eleve una
ceja- y menos mal que pase por tu casa, que me invito Delfina a tomar mate,
porque si no, dos días antes de que te vayas me enteraba. –rodee mis ojos.
― Quería hablarlo personalmente justamente
para evitar todo esto: tus planteos tontos.
― ¿Planteos tontos? A ver decime que tienen
de tontos porque yo no veo que sean así. Te espero desde las cuatro de la tarde
acá, encerrado, con miedo de que si llegues yo no este, y me entero veinte días
después de que vas a hacer un viaje, no cualquier viaje, ¿vos me jodes boluda?
― Es que todavía no lo tengo decidido Pedro,
no sé si lo voy a hacer –silencio- no sé si lo voy a hacer por vos, porque ya
sé que no es cualquier viaje y no sé si voy a aguantar esos seis meses lejos de
todos, a miles de kilómetros ¿entendes? Entonces, no me vengas a tratarme mal,
cuando lo único que quiero es cuidar nuestra relación.
― ¿Ocultándome las cosas cuidas nuestra
relación Paula? ¿Vos te escuchas cuando te hablas? ¿Qué te pasa?
― ¡A vos que te pasa! No sos capaz de
escucharme, de entenderme, y me haces sentir una mierda boludo.
― Yo soy la que te hago sentir una mierda
pero vos no dejas de mandarte cagadas, para que reaccione así. Vivís celándome
con Belén, que nada que ver pobre, o sea es la novia de mi hermano, está
esperando una hija de él ¿Qué es lo que no entendes? Despues, te cortas, no me
hablas durante el día si yo no te hablo, vivís con ese Juampi de acá para allá,
y a mí ya no me das bola.
― No tenes cara Pedro, vos también vivís
celándome con Juampi y nada que ver, somos amigos, él tiene novia, yo estoy con
vos, te quiero a vos, pero veo que eso te chupa todo un huevo. Y si te hago
planteos con Belén es por alguna razón, la mina puede ser novia de tu hermano y
estar embarazada, pero siempre te busca, y vos siempre la perseguís,
― ¡Somos amigos, Paula!
― ¡Yo con Juampi también somos amigos!
–grite, y luego me di cuenta de que mis vecinos pueden habernos escuchado- Y si
hablamos de ocultar vos también me ocultaste de que volviste a fumar y sin
embargo no te hice ningún planteo y aunque odio que lo hagas, trate de
entenderte.
― Pero lo tuyo es peor
― ¡Pero me ocultaste también Pedro! Creo que
en este tiempo jamás te falte el respeto, y sin embargo vos, aunque este ya
hablado, vos te chapaste a una flaca y te perdone, volví a confiar en vos. ¿Vos
no sos capaz de confiar en que yo te lo
iba a decir?
― No –murmuro- no soy capaz –eleve un ceja.
― Bien.
Silencio.
No podía creer lo que estaba escuchando.
― ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a viajar?
― No sé –murmure- supongo que sí.
Su mirada se clavó en la mía y él asintió.
― Pau… -murmuro.
― Ya está Pedro –dije con mi voz quebrada-
Está todo bien –el elevo un ceja- no puedo hacer más –sonreí a medias- supongo
que si vos ya no me tenes confianza no se puede hacer más nada –se quedó
callado- al final… la distancia destruye todo ¿no?
El me miro con sus ojos cristalinos.
Asintió.
Fin FlashBack
La vi llevar dos
tazas para el living con cuidado y reí cuando ella suspiro, porque había
llegado sin volcar ni un poquito.
― El tema que
son dos calentones –dijo ella, volviendo ahora con un platito lleno de masitas
de confitería. Me miro y yo eleve una ceja- enserio, tienen los dos carácter
muy fuerte y ninguno afloja –yo asentí y tome un sorbito del té.
― Creo que
también era porque nos ocultábamos cosas para cuidarnos, y todo lo contrario,
era peor –ella asintió y murmuro un “sin dudas” – y la distancia… la distancia
es una cagada.
― Surgen muchos
desencuentros, muchos malentendidos –asentí- además, los dos eran muy celosos,
aunque disimulaban –sonreí.
― Ya a lo último
no disimulábamos más –ella carcajeo – éramos insoportables, porque yo también
lo era, lo sé –sonreí.
Recuerdo que las
últimas semanas, todos los días había alguna que otra discusión, por pavadas en
general, pero siempre había algo, y mucho más con la distancia de por medio, ya
cuando hay desconfianza el uno hacia el otro, ya no hay vuelta atrás. Y lo más
sano, creo que fue terminarlo ahí. Después de aquella pelea, pudimos hablar
bien, y aunque a los dos nos dolió, decidimos cortar todo ahí. Sabía que me
quería, como yo lo quería a él, pero a veces, hay una excepción de que el amor lo puede todo.
― Tal vez ¿Quién
sabe? Ahora que estas de nuevo acá se puedan reencontrar –dijo la rubia y yo la
mire.
Volví a ayer, en
aquel supermercado y como lo vi riendo y divirtiendo con aquella mujer.
― No creo
–murmure.
La cerradura de
la puerta nos sorprende cuando alguien de afuera intenta poner la llave para
abrir la puerta, y adentro hay otra. Ro se levanta enseguida y le da dos
vueltas de llave para abrir y que se encuentre con su novio detrás.
Que yo me quede
en el molde cuando escucho a mi amiga decir “¡Hola Pepe! Que linda sorpresa”
Sí que era una
sorpresa.
― Viste, yo si
soy buen amigo y te vengo a visitar –escucho que le reprocha a la rubia y al
instante se escuchan unas risas. Hasta que de repente se queda todo en silencio
y me ve, y lo veo.
Hacemos contacto
por unos segundos que parecen minutos, hasta que escucho a Gas venir a
saludarme.
― ¡Pochi! –Su
alegría que me obligo a pararme para abrazarlo un poquito- ¿Cómo estas
flaquita?
― Bien ¿vos?
–dije, trate de sonar alegre, pero no creo que lo logre.
― Pau, hola –se
me acerco Pedro y creí morir cuando dejo un beso en mi mejilla- ¿todo bien?
― Si –sonreí-
¿vos?
― Bien –murmuro.
― Decime que te
cocino como la gente, si no la fajo – Gastón. Reí.
― Es toda una
master chef tu novia Gastón, no hace falta que te hagas el humilde y golpeador.
― Ay si, es que
a ella le gustan que la alaguen –reí y la rubia mordió su labio inferior.
― Córtala Gastón
–lo reto ella y yo sonreí- ¿Quieren tomar algo? ¿Comieron? –ahora les pregunta
a ellos y ellos asintieron a la misma vez.
― Pero a Pepe no
le va el té, así que sale chocolatada ¿no? –Reí. No había cambiado más.
― Despues de
unos ñoquis con salsa rosa no me va nada Gas –dijo él- estoy que exploto.
― Bueno, yo
tengo que irme –dije
― ¿Ya? –Dice
Gastón y yo asiento.
― Me está
esperando mi prima con Lina –mi sonrisa.
― ¿Me cambias
por una pendeja? –dice él, ofendido.
― ¡Hey! Ojito
que no es cualquier pendeja, es MI ahijada –dije divertida, para que él me
abrace, deje un beso en su mejilla- Chau Ro, gracias por todo –le sonreí.
― Falta terminar
esa charla igual eh –dijo y yo asentí un poco tímida. Dejo un beso en mi
mejilla- Chau Pepe –esta vez fui yo la que dejo un beso sentido en su mejilla y
él solo atino a sonreírme.
Ya afuera, Ro me
acompaño hasta la puerta.
― Te juro que no
sabía nada –me murmuro- lo voy a matar a este boludo –reí.
― Ya está –dije
con mi sonrisa- después hablamos Ro –ella asintió y me dirigí hasta el
ascensor.
Camino a casa de
Luz, hice que me espere el taxista para comprar unas facturas, y seguir camino,
para pasar una linda tarde con mi ahijadita.
Continuara…
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Porfi.
PD: Muchísimas gracias por tu diseño de portada Vic (@togetherthepair) ¡sos lo más!
JusPauliter.
PD: Muchísimas gracias por tu diseño de portada Vic (@togetherthepair) ¡sos lo más!
JusPauliter.
JusPauliter.
Ay quiero otro porfi. Justo en este momento que me siento horrible porque le fallé a Pedro.
ResponderEliminarquiero llorar,me siento mal por lo de ayer con pepe nos podes dar una alegria por favor
ResponderEliminarAyy!!! Amo esta novela cuando subas me la pasas pofiii??!! @paulitercordoba ♥ gracias!
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