martes, 9 de diciembre de 2014

Capitulo 162


Que me reciba con su abrazo y que sonría. Ella siempre dulce. Recuerdo todos los momentos que vivimos, cuando apenas nos conocíamos, y de como se hizo querer desde un principio. Sus miles de consejos, sus chistes, su risa contagiosa. Desde un principio estuvo cuando la necesite, y eso… eso es lo más importante. Eso es lo que queda guardado siempre en la memoria, con el paso del tiempo te das cuenta la clase de personas que tener alrededor tuyo, y a veces juega a favor… como otras no.
Ambas estamos en la cocina, ella condimenta una rica ensalada y yo mientras, vigilo que unos bifecitos no se quemen, para que después, cuando todo esta listo, nos sentemos a almorzar. Ella necesita música para almorzar, y a mí no me molesta, por eso, después de poner una lista de reproducción vía Spotify ella se sienta enfrente de mí y así comienza el almuerzo.
― Les re gusto, posta –sonreí- me dijeron que la próxima les avise, así vamos otra vez –su sonrisa. Ella siempre canto bien, él siempre amo tocar la guitarra. SiempreDespejesieron mucho, y cuando la música está entre medio de ellos decidieron juntarse y armar un “gran equipo”. El también canta bien, pero él ama escucharla, y ella ama que la acompañe, que lo tenga ahí, al lado, marcando el ritmo.
― Que lindo- su sonrisa- es una locura. Nunca pensé que nos iba a pasar esto.
― ¿Cómo qué no? Con lo lindo que cantan, las lindas canciones que interpretan… Además, es como que ya tienen publico fijo –dije divertida.
― Los chicos van siempre… Y también como decís vos, hay varios que van desde un principio –sonreí.
Me doy un tiempo para tomar jugo exprimido de naranja, cuando levanto la vista y estoy decidida:
― Me lo cruce ayer –sin más. Ella me miro y una sonrisa pequeña se le escapo.
― Me conto, y me reprocho porque no le había dicho. –yo baje mi mirada y suspire.
― No quería cruzarme ¿no? –ella levanto sus hombros y murmuro un “no se”- ya lo había cruzado ayer, temprano, en el supermercado. –Elevó una de sus cejas- fue tan raro volver a verlo, y mucho más la sensación que tuve –me escuchaba atentamente, no apartaba su vista de la mía- me paralice. Estaba hablando justo de él con Delfina –rodee mis ojos-me preguntaba si había hablado con él después de estos seis meses –ella asintió- y cuando le dije que ya no me hable más de él –eleve mis hombros- no sé porque no me gusta hablar de él, Delfina no lo vio y ahí fue cuando me dijo que estaba.
― ¿Qué hiciste? ¿Lo saludaste?
― No –murmure. Ella frunció su ceño, no entendía- no me había visto. Y a mí me agarro una angustia grande en el pecho que solo atine a agarrar el carro de compras y salir. No pensé que me iba a afectar tanto, pero lo vi bien, estaba riendo con una chica y en ese momento supe que ya me había olvidado, y que era una idiota al pensar en que volvería y seria todo igual que antes- ella elevo una ceja. 
― Pau… Pero vos antes de irte sabias que era como antes, que no estaban juntos –asentí.
― Ya se, y yo misma le dije de que esto ya no daba para más –ella asintió- pero el volver, y verlo, con otra chica… Te juro que no sé qué mierda se me cruzo por la cabeza.

FlashBack
Les agradecí y después de repartir besos en cada una de sus mejillas, busque mi llave, para abrir la puerta del edificio y que me frene el portero: Luis, para que le sonría y lo salude amablemente. Es un viejito simpático que le gusta charla conmigo, y a mí con él. Despues de haber estado hablando con él durante más o menos unos veinte minutos, pedí el ascensor, y al entrar a este, lo salude con la mano, para que las puertas se cierren al mismo tiempo que yo lo dirigía al cuarto piso.
El ascensor se paro y abrió sus puertas, indicándome que ya habia llegado a mi piso, camine lento, mientras le mandaba un msj a Sabi, que me habia dicho que habia quedado mi mochila en su casa, abrí mi puerta, mientras seguía escribiendo, y que ría, al ver que Zai me había cambiado mi fondo con una foto de ella, haciéndose la linda.
― Zai, llegue –grite y al levantar la viste me encontré con él.
Levante una ceja y… ¿Qué es lo que estaba haciendo acá?
Sus facciones no eran de alegría, ni contento por verme, más bien se lo veía un poco enojado, y menos entendía que hacia acá.
Mi sonrisa y que me acerque a él.
― Pepe, que lindo que estés acá –sonreí, pero él ni pestaño- eu, ¿pasa algo?
― Hace aproximadamente cuatro horas te estoy esperando –eleve una de mis cejas y mire mi celular, entre a mensajes: cero.
― No me llego ningún mensaje –le dije divertida.
― Era sorpresa –murmuro.
― Ah –murmure- mi amor, Zai sabía que me iba con los chicos a Victoria, no entiendo porque te enojas conmigo y en vez de hacerte el duro, me abrazas y me das un beso –le sonreí, para acercarme a él, rodear su cuello con mis brazos y dejar un pequeño beso.
― Paula –se separó un poco de mí. Yo lo mire sin entender- ¿Por qué me ocultaste lo del viaje? – mi O enorme.
Suspire y trate de pensar que decirle. Decidí por preparar algo para tomar, y cuando todo estaba listo, volví con el equipo de mate al comedor.
― Te lo iba a decir- murmure- pero no sabía cómo. –era la verdad, no quería que lo tome a mal, por eso quería hablarlo personalmente con él.
― Mientras tanta todos lo sabían, por poco mis papás –suspire y baje la mirada- ¿No confías en mí? –dijo después de varios segundos, eternos.
― Te lo quería decir cuando este allá, Pedro. Obvio que te lo iba a contar.
― ¿Obvio? –me pregunto.
― ¿Qué es lo que te molesta? Si te ibas a enterar.
― Me molesta que siempre me dejes para lo último, todos los chicos lo sabían, todos, menos yo que soy tu novio –eleve una ceja- y menos mal que pase por tu casa, que me invito Delfina a tomar mate, porque si no, dos días antes de que te vayas me enteraba. –rodee mis ojos.
― Quería hablarlo personalmente justamente para evitar todo esto: tus planteos tontos.
― ¿Planteos tontos? A ver decime que tienen de tontos porque yo no veo que sean así. Te espero desde las cuatro de la tarde acá, encerrado, con miedo de que si llegues yo no este, y me entero veinte días después de que vas a hacer un viaje, no cualquier viaje, ¿vos me jodes boluda?
― Es que todavía no lo tengo decidido Pedro, no sé si lo voy a hacer –silencio- no sé si lo voy a hacer por vos, porque ya sé que no es cualquier viaje y no sé si voy a aguantar esos seis meses lejos de todos, a miles de kilómetros ¿entendes? Entonces, no me vengas a tratarme mal, cuando lo único que quiero es cuidar nuestra relación.
― ¿Ocultándome las cosas cuidas nuestra relación Paula? ¿Vos te escuchas cuando te hablas? ¿Qué te pasa?
― ¡A vos que te pasa! No sos capaz de escucharme, de entenderme, y me haces sentir una mierda boludo.
― Yo soy la que te hago sentir una mierda pero vos no dejas de mandarte cagadas, para que reaccione así. Vivís celándome con Belén, que nada que ver pobre, o sea es la novia de mi hermano, está esperando una hija de él ¿Qué es lo que no entendes? Despues, te cortas, no me hablas durante el día si yo no te hablo, vivís con ese Juampi de acá para allá, y a mí ya no me das bola.
― No tenes cara Pedro, vos también vivís celándome con Juampi y nada que ver, somos amigos, él tiene novia, yo estoy con vos, te quiero a vos, pero veo que eso te chupa todo un huevo. Y si te hago planteos con Belén es por alguna razón, la mina puede ser novia de tu hermano y estar embarazada, pero siempre te busca, y vos siempre la perseguís,
― ¡Somos amigos, Paula!
― ¡Yo con Juampi también somos amigos! –grite, y luego me di cuenta de que mis vecinos pueden habernos escuchado- Y si hablamos de ocultar vos también me ocultaste de que volviste a fumar y sin embargo no te hice ningún planteo y aunque odio que lo hagas, trate de entenderte.
― Pero lo tuyo es peor
― ¡Pero me ocultaste también Pedro! Creo que en este tiempo jamás te falte el respeto, y sin embargo vos, aunque este ya hablado, vos te chapaste a una flaca y te perdone, volví a confiar en vos. ¿Vos no sos capaz de confiar en que yo  te lo iba a decir?
― No –murmuro- no soy capaz –eleve un ceja.
― Bien.
Silencio.
No podía creer lo que estaba escuchando.
― ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a viajar?
― No sé –murmure- supongo que sí.
Su mirada se clavó en la mía y él asintió.
― Pau… -murmuro.
― Ya está Pedro –dije con mi voz quebrada- Está todo bien –el elevo un ceja- no puedo hacer más –sonreí a medias- supongo que si vos ya no me tenes confianza no se puede hacer más nada –se quedó callado- al final… la distancia destruye todo ¿no?
El me miro con sus ojos cristalinos.
Asintió.
Fin FlashBack

La vi llevar dos tazas para el living con cuidado y reí cuando ella suspiro, porque había llegado sin volcar ni un poquito.
― El tema que son dos calentones –dijo ella, volviendo ahora con un platito lleno de masitas de confitería. Me miro y yo eleve una ceja- enserio, tienen los dos carácter muy fuerte y ninguno afloja –yo asentí y tome un sorbito del té.
― Creo que también era porque nos ocultábamos cosas para cuidarnos, y todo lo contrario, era peor –ella asintió y murmuro un “sin dudas” – y la distancia… la distancia es una cagada.
― Surgen muchos desencuentros, muchos malentendidos –asentí- además, los dos eran muy celosos, aunque disimulaban –sonreí.
― Ya a lo último no disimulábamos más –ella carcajeo – éramos insoportables, porque yo también lo era, lo sé –sonreí.
Recuerdo que las últimas semanas, todos los días había alguna que otra discusión, por pavadas en general, pero siempre había algo, y mucho más con la distancia de por medio, ya cuando hay desconfianza el uno hacia el otro, ya no hay vuelta atrás. Y lo más sano, creo que fue terminarlo ahí. Después de aquella pelea, pudimos hablar bien, y aunque a los dos nos dolió, decidimos cortar todo ahí. Sabía que me quería, como yo lo quería a él, pero a veces, hay una excepción de que el amor lo puede todo.
― Tal vez ¿Quién sabe? Ahora que estas de nuevo acá se puedan reencontrar –dijo la rubia y yo la mire.
Volví a ayer, en aquel supermercado y como lo vi riendo y divirtiendo con aquella mujer.
― No creo –murmure.
La cerradura de la puerta nos sorprende cuando alguien de afuera intenta poner la llave para abrir la puerta, y adentro hay otra. Ro se levanta enseguida y le da dos vueltas de llave para abrir y que se encuentre con su novio detrás.
Que yo me quede en el molde cuando escucho a mi amiga decir “¡Hola Pepe! Que linda sorpresa”
Sí que era una sorpresa.
― Viste, yo si soy buen amigo y te vengo a visitar –escucho que le reprocha a la rubia y al instante se escuchan unas risas. Hasta que de repente se queda todo en silencio y me ve, y lo veo.
Hacemos contacto por unos segundos que parecen minutos, hasta que escucho a Gas venir a saludarme.
― ¡Pochi! –Su alegría que me obligo a pararme para abrazarlo un poquito- ¿Cómo estas flaquita?
― Bien ¿vos? –dije, trate de sonar alegre, pero no creo que lo logre.
― Pau, hola –se me acerco Pedro y creí morir cuando dejo un beso en mi mejilla- ¿todo bien?
― Si –sonreí- ¿vos?
― Bien –murmuro.
― Decime que te cocino como la gente, si no la fajo – Gastón. Reí.
― Es toda una master chef tu novia Gastón, no hace falta que te hagas el humilde y golpeador.
― Ay si, es que a ella le gustan que la alaguen –reí y la rubia mordió su labio inferior.
― Córtala Gastón –lo reto ella y yo sonreí- ¿Quieren tomar algo? ¿Comieron? –ahora les pregunta a ellos y ellos asintieron a la misma vez.
― Pero a Pepe no le va el té, así que sale chocolatada ¿no? –Reí. No había cambiado más.
― Despues de unos ñoquis con salsa rosa no me va nada Gas –dijo él- estoy que exploto.
― Bueno, yo tengo que irme –dije
― ¿Ya? –Dice Gastón y yo asiento.
― Me está esperando mi prima con Lina –mi sonrisa.
― ¿Me cambias por una pendeja? –dice él, ofendido.
― ¡Hey! Ojito que no es cualquier pendeja, es MI ahijada –dije divertida, para que él me abrace, deje un beso en su mejilla- Chau Ro, gracias por todo –le sonreí.
― Falta terminar esa charla igual eh –dijo y yo asentí un poco tímida. Dejo un beso en mi mejilla- Chau Pepe –esta vez fui yo la que dejo un beso sentido en su mejilla y él solo atino a sonreírme.
Ya afuera, Ro me acompaño hasta la puerta.
― Te juro que no sabía nada –me murmuro- lo voy a matar a este boludo –reí.
― Ya está –dije con mi sonrisa- después hablamos Ro –ella asintió y me dirigí hasta el ascensor.

Camino a casa de Luz, hice que me espere el taxista para comprar unas facturas, y seguir camino, para pasar una linda tarde con mi ahijadita.

Continuara…

Comenten, comenten, comenten, comenten.
Porfi.
PD: Muchísimas gracias por tu diseño de portada Vic (@togetherthepair) ¡sos lo más!

JusPauliter. 

JusPauliter.

3 comentarios:

  1. Ay quiero otro porfi. Justo en este momento que me siento horrible porque le fallé a Pedro.

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  2. quiero llorar,me siento mal por lo de ayer con pepe nos podes dar una alegria por favor

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  3. Ayy!!! Amo esta novela cuando subas me la pasas pofiii??!! @paulitercordoba ♥ gracias!

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